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¿Qué es
un desfibrilador?

Un desfibrilador externo semiautomático (DESA) es un dispositivo que evalúa el estado del corazón y, si ha dejado de latir con normalidad, administra una descarga eléctrica.

Si una persona se desploma de repente puede estar sufriendo un paro cardiaco súbito. A la hora de tratarlo, lo más importante es administrar una descarga rápida, lo que se conoce como desfibrilación. El desfibrilador externo semiautomático (DESA) permite a personas sin experiencia administrar inmediatamente la desfibrilación.

Si bien se recomienda que todo el mundo esté entrenado en RCP y en el uso de los DESA, su diseño permite guiar paso a paso al usuario sin formación. El dispositivo determina si se necesita una descarga y le guía paso a paso adaptándose a la situación mediante sensores inteligentes para administrar la terapia adecuada, en el momento oportuno, a cualquier hombre, mujer o niño.

Los electrodos del desfibrilador detectan al usuario desde el primer momento de la manipulación, y guían al DESA para que siga sus pasos y adapte las instrucciones e indicaciones de voz sin agobiar, entorpecer ni anticiparse.

Estos dispositivos cuentan con un análisis inteligente que evalúa automáticamente el ritmo cardiaco de la víctima. Ya se trate de un hombre, mujer o niño, administra el nivel de descarga correcto y únicamente si es necesario. Aun pulsando el botón de choque, la descarga sólo se administrará si el ritmo cardiaco es el indicado para ello.

El desfibrilador guía paso a paso y de forma sencilla como un entrenador personal, con instrucciones de voz detalladas de RCP. Si es necesario, las indicaciones se repetirán o expresarán de diferente modo automáticamente y se ofrecerán instrucciones complementarias para facilitar la comprensión.